28-30 Semanas

El bebé se prepara para el nacimiento, grandes cantidades de grasa se acumulan bajo la piel para protegerlo de los cambios de temperatura. La capa de fino vello (lanugo) comienza a desaparecer. Sus ojos están completamente formados y ya puede abrir sus párpados. Continúa desarrollando sus habilidades para succionar, chupándose el dedo y para tragar, ingiriendo líquido amniótico. El bebé orina en el liquido amniótico aproximadamente medio litro al día.

Las cejas y las pestañas están completamente desarrolladas y su cabello es más largo.

En este momento, si el bebé naciera en forma prematura tendría grandes posibilidades de sobrevivir, a pesar de que es probable que tuviera algunos problemas respiratorios y dificultades para mantener su temperatura corporal.

El bebé ya ha desarrollado su ritmo respiratorio y sus alvéolos comienzan a prepararse para respirar.

El sistema nervioso del bebé cambia durante este periodo. El cerebro crece y sus células y circuitos nerviosos ya están conectados y activos.

El espacio del bebé se reduce debido a su aumento de tamaño, por lo que sus movimientos dejarán de ser tan activos.

El bebé ha adquirido sentido de orientación y es posible que se ubique prematuramente en la posición de parto (cabeza abajo). Esto es más común en los primogénitos.

Al final de este periodo su bebé mide aproximadamente 37 cm. y pesa alrededor de 1.5 kilogramos.

32-34 Semanas

En este periodo todos los órganos del bebé están maduros, a excepción de los pulmones que aún se encuentran en desarrollo. Un bebé que nace en estas fechas tiene grandes posibilidades de sobrevivir.

El bebé ya puede parpadear y sus pupilas se dilatan y contraen como respuesta a la luz que traspasa el útero.

Se han depositado grandes cantidades de grasa bajo la piel de su bebé. Esta grasa tiene como función principal regular la temperatura corporal después del nacimiento y provoca que la piel del bebé se torne de color rosado y ya no sea transparente. La piel se ha cubierto por una capa gruesa de vernix caseosa.

Las uñas de las manos se encuentran totalmente formadas a diferencia de las de los pies que aún están en desarrollo.

En este periodo las capas que forman la placenta se volverán más delgadas y para producir estrógenos la placenta toma de las glándulas suprarrenales del bebé, una sustancia parecida a la testosterona.

El saco amniótico contiene una gran cantidad de líquido del cual la mayor parte es la orina del bebé, adicionalmente el líquido amniótico contiene nutrientes y materiales necesarios para que los pulmones maduren.

El cordón umbilical se encuentra recubierto por una sustancia gelatinosa que evitará que las vueltas del cordón y los nudos afecten la irrigación sanguínea del bebé.

El espacio del bebé dentro del útero cada día es más reducido, por lo que sus movimientos tienden a disminuir en frecuencia y a aumentar en fuerza, ya que su bebé cada día es más fuerte.

Al final de este periodo su bebé mide aproximadamente 40 cm. y pesa entre 2 y 2.5 kilogramos.

 

36-40 Semanas

En este periodo la piel del bebé se vuelve más suave, comienza a eliminar el lanugo y la vernix caseosa. En caso de que quede algo de lanugo en el bebé se eliminará poco a poco después del nacimiento.

Las glándulas suprarrenales del bebé producen cortisona que le ayudará a madurar sus pulmones y evitar que se colapsen al respirar.

El bebé tiene en sus intestinos una sustancia llamada meconio, esta está formada por secreciones de sus glándulas alimentarias, lanugo, pigmentos y células de su intestino y es de color obscuro, entre verde y negro. Esta sustancia constituirá su primera evacuación después del nacimiento. Es importante mencionar que si durante el trabajo de parto se rompe la fuente (saco amniótico) y hay salida de líquido, éste debe ser transparente, en caso de que sea verdoso significa que el bebé ha expulsado el meconio y tiene sufrimiento fetal; en este caso es importante acelerar el parto, quizá sea necesario practicar una cesárea.

El sistema inmunológico del bebé aún es inmaduro, pero recibe anticuerpos de la madre a través de la placenta y después del nacimiento los recibirá a través de la leche materna.

La placenta se ha adelgazado en su espesor, pero ha aumentado su diámetro, para que haya una gran superficie de contacto a través de la cual se realiza el intercambio de nutrientes y desperdicios entre la madre y el bebé.

Las hormonas que produce la placenta comienzan a estimular sus senos para la producción primero de calostro y después de leche. Estas hormonas pueden provocar que el bebé nazca con un poco de leche en sus pechos, no importando su sexo, esto desaparecerá poco después del nacimiento. Si el sexo de su bebé es femenino, probablemente también tenga un pequeño sangrado vaginal semejante a la menstruación, no se alarme esto es totalmente normal.

Se han detectado pocos casos en que la leche alojada en los pechos del bebé se infecta y se produce pus. Los síntomas para detectarlo es un enrojecimiento extremo y una mayor hinchazón, en caso de que su bebé presente estos síntomas acuda de inmediato al pediatra para que con medicamentos se combata la infección.

Para la semana 36 la mayoría de los bebés se encuentran en posición de parto y con la cabeza encajada en el hueso pélvico. Si no es el caso no se preocupe ya que algunos bebé cambian de posición durante el trabajo de parto.

Para el nacimiento el bebé medirá aproximadamente 50 cm y pesará entre 3 y 4 kilogramos.


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