Durante este periodo el crecimiento del
bebé comienza a decrecer, sin embargo el bebé empezará a ganar peso rápidamente. Su
sistema inmunológico comienza a desarrollarse, lo que le permitirá protegerse de algunas
infecciones.
Comienza a formarse en el cuerpo del bebé
una capa interna de grasa que le ayudará a mantener su calor corporal y se acumulará
principalmente en el pecho y en el cuello. Adicionalmente a esta capa de grasa interior,
comienza a formarse otra capa de grasa de color grisáceo en la superficie de la piel del
bebé, a partir de las glándulas sebáceas. Esta sustancia grasa es conocida como vernix
caseosa y su función es proveer a la piel de una capa protectora durante la larga
estancia en el líquido amniótico.
El cuerpo del bebé también se cubre de
una capa de fino vello llamado lanugo, éste ira desapareciendo a partir de la 30ª.
Semana de embarazo y el que pudiera quedarle al momento de nacer se ira cayendo poco a
poco.
Los movimientos del bebé ahora son más
coordinados y le sirven de ejercicio para fortalecer sus músculos y sus huesos. Poco a
poco se irán tornando más fuertes y probablemente le provoquen a mamá algunas
molestias.
Los ojos, los párpados y las orejas del
bebé se encuentran bien desarrollados.
El oído del bebé ya puede escuchar algunos sonidos como el flujo sanguíneo, el latido
cardiaco y el estómago de mamá. También escucha sonidos externos, ahora ya puede
hablarle, cantarle o ponerle música y el responderá a estos estímulos.
Para el final de este periodo su bebe mide
aproximadamente 25 cm y pesa alrededor de medio kilogramo.